Doce chicos se quedaron al cuidado de un matrimonio del grupo armado Montoneros en Cuba mientras sus padres emprendían la llamada contraofensiva que tenía como objetivo derrocar a la junta militar. La guardería Montonera de Analía Argento, relata la historia de cada familia que dejó a sus hijos en La Habana para emprender el regreso a la Argentina.

guardería montonera

Por Matías Luque

A finales de 1978 los dirigentes exiliados en Europa y México de Montoneros organizaron la Contraofensiva, pero a sabiendas de la apropiación de los hijos de los militantes caído por parte de los militares, se decidió crear un lugar donde, bajo el cuidado de compañeros y con la colaboración del gobierno cubano, cuidaran y criaran a sus hijos mientras durara el osado regreso al país. El objetivo del grupo montonero era agrandar las grietas de la dictadura y sembrar en tierra fértil la revolución. A pesar de que Cuba no rompió lazos con Argentina porque le vendía trigo a Rusia, la manera de solidarizarse con los movimientos de izquierda de América Latina, era entre otras cosas, ayudar logísticamente en la formación y funcionamiento de la guardería.

Con la historia de los hermanos Ruiz Demari se da inicio al entramado de vivencias que cuenta el libro, por momentos perdiéndose en abundantes detalles pero intentando reflejar el día a día en la guardería. El primer grupo de doce chicos llego entre marzo y abril de 1979 desde España. El número variaba, pero alrededor de una centena han vivido en el hospicio.

El libro relata las decisiones de las parejas de Montoneros por volver al país y las persecuciones que padecen. El duro momento de desprenderse de cada hijo, los sonidos, las imágenes, los recuerdos. La clandestinidad en la que crecen la mayoría de los chicos, adquiriendo una doble identidad, aprender a hacer silencio y a empezar una nueva vida a cada momento.

Entrenamientos en el Líbano, reuniones en España y México, desencuentros, huidas, corridas y la esperanza intacta en algunos casos del regreso. Cada actor del libro tiene su propio recuerdo, su propia historia que merecía ser contada. La mayoría de los chicos que vivieron en la guardería hoy en día  tienen un compromiso con la militancia política en diferentes agrupaciones.

La guardería Montonera es un libro que no pretende juzgar. A medida que cada recuerdo encuentra su cauce, que cada relato cala profundo, los reproches se vuelven inevitables: ¿cuál es el límite de la revolución? ¿Por qué eran padres en ese contexto? Quizás el compromiso de la pareja de trascender a pesar del momento, de la salvación colectiva y no individual y además todos pensaban en volver a buscar a sus hijos, estaban convencidos de eso. Algunos lograron entender, sin justificar, las razones de los padres.

La Guardería Montonera de Analía Argento. Editorial Marea, 248 páginas.

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