El juicio a Yanina González, la joven acusada y detenida en 2013 por abandono de persona seguido de muerte, tras el fallecimiento de su hija de dos años a raíz de golpes que habría recibido de su ex pareja, comienza hoy en San Isidro. Su abogada denunció serias irregularidades. La primera organización que acompañó  a Yanina fue el Centro Comunitario “El Gallo Rojo” de San Miguel.

yanina gonzalez anred

Yanina González. Foto: ANRed.

“Queremos que se investigue la muerte de la nena, lo único que hicieron fue agarrar a una piba como Yanina y acusarla de abandono de su hija seguido de muerte, no se investigó quién le dio los golpes, no se investigó nada, por eso pedimos nulidad de la acusación”, dijo la letrada, Gabriela Conder, en diálogo con Télam.

En este marco reclamó “la inmediata libertad de Yanina porque ella es víctima de esta situación y no victimaria”, expresó tras señalar que “ésta es una situación que no se puede creer, ella está presa por algo que no cometió y él está en libertad, y recién a mediados de 2014 se abrió una causa en otro juzgado por el crimen de Lusmila, la nena de Yanina, donde Fernández está imputado de homicidio, pero la investigación no avanza”.

El hecho

El hecho se produjo el 17 de agosto de 2013 en momentos en que Yanina estaba preparándole la leche a Lusmila en su casa de Derqui, cuando la sintió llorar “porque Alejandro Fernández le estaba pegando”, contó Conder, tras añadir que cuando la mamá se dio cuenta de que su hija no respiraba “salió corriendo a pedir ayuda, pero la beba llegó muerta al centro de salud”.

Yanina, que tiene 23 años y padece un leve retraso madurativo, fue detenida por la Fiscalía de Violencia de Género de Pilar a cargo de Carolina Carballido y estuvo presa en la Unidad 33 de Los Hornos, en La Plata, durante más de un año junto con su otra hija, ya que cuando fue detenida estaba embarazada, hasta que obtuvo la prisión domiciliaria.

Se la acusó de “no ser garante de los derechos de la niña”, quien según la autopsia “muere por un golpe y no por abandono de persona”, indicó la abogada.

Precisó que “Yanina declaró que su pareja Alejandro Fernández asesinó a golpes a su hija y contó cómo sucedieron los hechos, sin embargo, su declaración no fue tenida en cuenta y la justicia le dictó prisión preventiva por abandono de persona”.

Así es como Yanina llega al juicio “con detención domiciliaria, con la pulsera electrónica; y él en libertad”, dijo Conder y agregó que es una situación en la que “se viola el proceso mismo, todo es muy sucio”.

La fiscal de la causa de Yanina, que se lleva a cabo en el Juzgado de Garantías N°6, derivó a otro juzgado la causa que imputa a su ex pareja, por lo que “el juez no sabía cuando hizo la elevación a juicio que había otra causa en la que se estaba investigando el asesinato de la nena, siendo que ella está acusada de abandono de persona seguido de muerte, y ni el tribunal ni nosotros que somos la defensa tampoco lo sabíamos”.

Una historia de violencia

Ante la dimensión de “la violencia ejercida institucionalmente” sobre Yanina, que la vuelve a victimizar tras la terrible situación y profundo dolor que vive, Conder manifestó que si bien hay muchas leyes y tratados internacionales que hablan de los derechos de las mujeres, “cuando llegamos a la práctica siempre pasa lo mismo, y es que no se modifican las prácticas donde la mujer es el eslabón más débil, y la fiscalía es funcional al femicida”.

Destacó que “éste es un caso de clara discriminación por razones de género y clase, donde Yanina es mujer, pobre, analfabeta y discapacitada; y es víctima de la violencia que le mató a la hija, esto se llama ‘femicidio vinculado’, en que matan al hijo para aleccionar a la madre, hay muchos femicidios así, de hecho está tipificado”.

La historia de Yanina es una historia de violencia, fue abandonada de chiquita por su madre; golpeada por su padre y su hermano de niña; por su pareja anterior, el padre de Lusmila, de quien se separó por eso, y cuando es detenida ni siquiera “se contempló que ella era víctima de la violencia que se ejercía en esa familia por Fernández”, y añadió que es esa misma violencia que ejercieron sobre ella “lo que la hizo retraída, lo que le produjo una discapacidad, según analizaron los especialistas”, dijo.

Apoyo de las organizaciones

En el caso de Yanina se repiten nombres de otras causas injustas del conurbano bonaerense. La primera organización que la acompañó fue el Centro Comunitario “El Gallo Rojo” de San Miguel, según informó Infojus Noticias. Su referente, Cecilia Raspeño, le llevó el expediente a la organización Gremial de Abogados, entre las que se encuentra la actual defensora de Yanina. Gabriela Conder fue una de las abogadas que acompañó a Luz Gómez y Diego Romero, la pareja a quienes un fiscal de Morón acusó de matar a un colectivero a pesar de que eran inocentes. Desde finales del año pasado Yanina vive en la casa de Carina Leguizamón, integrante de vecinos Organizados de Moreno.

Leave a reply

Dejá un comentario