“Es una vergüenza que una oficina municipal funcione como punto de venta de drogas. Y no es la única de la que tenemos denuncias, ojalá que la Justicia intervenga pronto y como debe ser”, declaró la concejala cariglinista Miriam Molina Zabala. La legisladora municipal se refirió al allanamiento en el predio cercano al Supermercado Chango Más de Pablo Nogués.

Meses atrás en la Subsecretaría de Seguridad se denunció que en la planta de chipeo vivía una familia con dos personas que se dedicaban a la venta de droga. Las autoridades municipales radicaron la denuncia con la firma del intendente Leonardo Nardini, pero la Justicia demoraba el allanamiento, hasta el jueves pasado. Cerca de las 21 de ese día, en un operativo que incluyó agentes judiciales, la Policía Bonaerense y el Municipio se inspeccionó el lugar y entre los elementos secuestraron 70 gramos de cocaína, dinero, cinco teléfonos celulares y una balanza. Además, la UFI 16 – a cargo de la investigación- detuvo a una hombre mayor de edad.

“Ese lugar es una dependencia municipal y desde un año a esta parte puedo dar fe de que se hicieron cientos de denuncias anónimas señalando que en esa dependencia empleados municipales estaban vendiendo drogas”, dijo Zabala .

La concejala aseguró que “de esto estaba al tanto el intendente (Leonardo) Nardini, (Luis) Vivona, y el secretario de Seguridad Jorge Cancio, así que el resultado del allanamiento no fue sorpresivo para ninguno de ellos”.

“Ahora la Justicia tiene que evaluar el grado de complicidad que les cabe y actuar en consecuencia. La droga en Malvinas tiene vía libre desde hace un año y medio. Basta de hacer oídos sordos, el resto de los 23 concejales son afines al intendente y le dan el poder absoluto de hacer lo que quiera, esto de una vez tiene que cambiar”, cerró Zabala.

 

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