“¡Mámá, prendieron fuego la camioneta!”, gritó el hijo de Claudia Ledesma el jueves a las seis de la mañana. Cuando Claudia y su esposo salieron a la calle, una calle de tierra en el humilde barrio Bella Flor de Pablo Nogués, se pusieron a llorar. La camioneta, que a base de esfuerzo estaban pagando en cuotas, se prendía fuego. Justamente, no la estaban usando para ahorrarse el gasto del seguro, y por eso, en segundos vieron su sacrificio destrozarse en llamas. Los bomberos tardaron más de una hora en llegar y el primer patrullero se quedó a media cuadra del siniestro. Vaya a saber por qué los agentes no se acercaron siquiera a ver que hubiera alguien herido. Desde que perdió a su bebé en junio de 2009 por presunta mala atención en el sistema sanitario municipal, Claudia peleó y sigue peleando por justicia. Sabe que mucha gente del arco político no la quiere pero cuando se entera de alguna injusticia lo dice sin pelos en la lengua y eso molesta.

“El barrio está cada vez peor”, aseguró la mujer. Días atrás este portal publicó el robo e incendio del auto de un vecino cercano a Claudia. El hombre tampoco tenía seguro porque el vehículo tenía un problema de papeles y perdió todo. Anoche, también delincuentes prendieron fuego una camioneta Ecosport Ford color gris en Padre Stoppler y Lavoisier.

Si bien el incendio de vehículos robados es una modalidad que se reitera en Nogués en los últimos tiempos, para Claudia no hay certezas de los autores del siniestro: quizás fueron delincuentes comunes o hampas del mundo político (ver recuadro). Al día siguiente del incendio de su camioneta, ladrones entraron a la casa de su suegra, en Grand Bourg.

En este marco, también es difícil que el Poder Judicial investigue y llegue a una conclusión satisfactoria. Aún no ha podido determinar lo sucedido con el incendio de camionetas incendiadas en marzo de 2016, a metros del Polideportivo de Villa de Mayo.

LA OTRA HIPÓTESIS

Claudia perdió a su bebé de seis meses en junio 2009 por presunta falta de atención en el Hospital Pediátrico. A pesar de las denuncias en la Justicia, el expediente nunca avanzó y la causa prescribió. La acusación era contra una médica que sigue trabajando en el sistema sanitario municipal. A lo largo de los años, Ledesma se enfrentó con la cúpula del gobierno municipal anterior, muchos de aquellos funcionarios hoy están en la administración actual.

“Creo que está relacionado con la política”, le confió a Malviticias horas después del hecho. Claudia tiene como vecina a una exconcejala cariglinista con la que tuvo muchas peleas verbales. Hace poco, la feria de trueque en la que trabajaba la mujer fue desmantelado y sus intereses financieros se vieron afectados. Además, en la fiesta del Día del Niño en el predio municipal, Claudia denunció amenazas de la concejala Andrea Palavecino y de su marido, Sergio Lugones. De ser cierto, no sería la primera vez, cuando Ledesma tenía custodía de Gendarmería también denunció amenazas de muerte.

“Esta vez vinieron por la camioneta, la próxima será por mi casa o por mi cabeza. ¿Dónde están los que deberían protegernos? Porque responsabilizo a todos y en primer lugar la fiscal de la UFI 23”, escribió Ledesma en su muro de Facebook.

 

 

 

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