Barrios enteros de la región se quedaron sin teléfono ni internet debido al robo de cable

Las empresas de servicios telefónicos fueron las primeras en advertir del auge de esta modalidad criminal. El robo de cables de comercialización de cobre perjudica a sus clientes que ven su conexión desconectada, pero también genera altos costos de reemplazo de línea.

Según estimaciones de Telecom Rosario, durante la pandemia se interpusieron en la Justicia cerca de un centenar de denuncias por esta modalidad penal. Y advirtieron que por cada uno de estos recortes alrededor de 130 clientes en promedio sufren una interrupción del servicio.

No es solo un problema exclusivo de Rosario, un comunicado institucional de la empresa registró que durante el primer semestre de este año el robo in situ de más de 12.000 metros de cable-fibra y baterías 501.

Sin servicio

El auge de esta modalidad criminal tiene que maltratar a los usuarios que se quedan fuera de servicio, especialmente en una pandemia donde se incrementó el uso de internet para continuar con actividades educativas, para realizar trabajo a distancia o para liquidar trámites y compras.

“El mes pasado notamos un aumento muy grande de denuncias por robo de cable”, dijo el jefe de la delegación local de la agencia, que tiene como objetivo garantizar el acceso a los servicios de internet, telefonía fija y móvil, radio y televisión.

El funcionario aseguró que “la respuesta de las empresas es buena” y que hay “rapidez” en el reemplazo y reposición de líneas eléctricas, “pero tenemos barrios enteros sin internet”.

Y aunque consideró que en Rosario “el problema es algo cotidiano” empezaron a recibir denuncias de otras ciudades como Puerto General San Martín, donde se repitieron robos en el mismo lugar, Luis Palacios, Roldán, Camilo Aldao o Ricardone. ; donde se robaron los cables de la red troncal, dejando a un gran número de clientes sin servicio.

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Balzaretti destacó que “siempre se requiere celeridad de las empresas para solucionar estos problemas”, pero destacó que al inicio de la pandemia los proveedores se quedaron sin material para reponer las líneas o no pudieron conseguirlo por limitaciones.

Las más afectadas son las aerolíneas ubicadas en áreas escasamente pobladas. “Se han incrementado las medidas de seguridad, las empresas han colocado elementos de hierro en columnas que evitan que las uniones de los cables se toquen desde abajo, que es donde generalmente se cortan”, explicó el funcionario y consideró que no existen medidas inviolables.

“Lo ideal sería hacer cables subterráneos, ya que existe con backbones de fibra óptica. Pero es muy caro”, concluyó.

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